miércoles, 11 de mayo de 2016

LOS NOMBRES DEL ESPÍRITU SANTO - 4 -

FUEGO DIVINO

Espíritu Santo, AMOR DIVINO: 
Capaz de arder e inflamar el corazón sin romperlo, al igual que en tiempos de Moisés el fuego que ardía en zarza no la destruía. 
Tú eres capaz de amar sin dominar; de amar sin poseer; ven y enciende en mis entrañas el fuego de ese amor. 
Tú eres el AMOR DE DIOS, el amor derramado y entregado por Jesucristo en la Cruz, el amor más grande, el que lleva a dar la vida. Tú eres el amor de las entrañas, el amor divino paterno y maternal, el amor total, que envuelve y abraza, sondea y sumerge, al mismo tiempo que deja en libertad.
Tú eres FUEGO ARDIENTE que deshace el hielo del odio, de la envidia, de los celos, e inflama el corazón de amor generoso, de amor fraterno, amigo, íntimo. 
Y sobre todo, Tú capacitas para que podamos ser respuesta a tu mismo amor. El fuego hace habitable el hogar, atrae la mirada, embelesa, calienta, alumbra, fascina. 
Tú eres el FUEGO DIVINO, el hogar de Dios, la estancia cálida de la presencia amorosa.
Espíritu Santo, Tú eres el don que enamora. 
Gracias a ti es posible sentir el amor de Dios y comprender cuál es la relación más plena, la que se establece entre Dios y el ser humano, gracias a ti. Tú has remecido de amor el corazón de los discípulos de Jesús, el de los mártires y el de los místicos, de cuantos se consagran a Dios por el Evangelio. Gracias a ti han sido y son capaces de dar sus vidas con su sangre o con la radicalidad evangélica.
Tú eres, FUEGO DIVINO, quien deja gustar, aunque sea por un instante, la suave dulzura del amor de Dios, que trasporta en ardentísimos deseos de unión con Él; revela su identidad más profunda; atrae con lazos de amor y colma todo deseo de relación afectiva; deshace el témpano del odio; embriaga y sacia toda sed y hambre de Dios; potencia la entrega generosa, envía como testigo del don recibido; totaliza las dimensiones esenciales del ser.
Espíritu Santo, Amor divino, FUEGO ARDIENTE, Tú sabes mejor que yo lo que me conviene, pero te pido que no dejes de actuar sobre mi corazón, para que comprenda y sienta que mi vida se complementa gracias a tu amor. Solo así venceré la nostalgia del amor humano, y cambiaré mi mendicidad de afectos, por sentirme colmado de amor que no acaba, ni consume. 

Ven, Espíritu Santo, llena el corazón de tus fieles, y enciende en ellos el FUEGO DE TU AMOR, como lo hiciste en el primer Pentecostés. 
(P. Ángel Moreno de Buenafuente)

martes, 10 de mayo de 2016

LOS NOMBRES DEL ESPÍRITU SANTO - 3 -

SEÑOR Y DADOR DE VIDA
Espíritu Santo, con la Iglesia, te profeso Señor y DADOR DE VIDA:

Ven, y reposa sobre mi alma, como cuando el Creador de todas las cosas derramó su aliento sobre el barro que había tomado entre sus manos, y nació el primer hombre. 
Ven, sé Tú como el SOPLO DE VIDA que se cernió sobre el valle de los huesos secos y los convirtió en seres vivos, superando la desintegración, el olvido y la muerte.
Ven, como brisa suave, a la manera de como sintió el profeta Elías tu paso, ante la puerta de la cueva del Monte Horeb, cuando en el susurro experimentó la presencia divina, que le devolvió el ánimo y la fuerza para seguir en la misión que se le había confiado. 

Por ti todo vive, al recibir tu aliento, el SOPLO DE VIDA, y gracias a tu acción, la creación entera recobra la faz transfigurada, por la que se alcanza a contemplar la mano del Creador. 
Y así, con el esplendor de la belleza de la naturaleza se llega a conocer la existencia de quien todo lo sostiene. Espíritu Santo, que eres en la Trinidad Santa el don mutuo entre el Padre y su Hijo, el amor fecundo,  

TRANSMISOR DE LA VIDA DIVINA: ven sobre mí, y reaviva el don que me hace ser consciente de la gracia que me habita, por saberme fruto de tu aliento. 

ESPÍRITU DE VIDA, deseo sumarme a todos los vivientes en su canto de alabanza, y con todo ser que alienta bendigo al Señor de todo lo creado. Como los jóvenes de Babilonia y el profeta Daniel, deseo dar voz a todos los seres, y cantar el himno de las criaturas a su Criador.

Te pido, ESPÍRITU DE VIDA, que no pierda la conciencia de saberme vivo porque Tú me sostienes, porque Tú mantienes el hálito sagrado, que me permite ser un signo de tu presencia.

Que nunca me emancipe de la verdad que me define, pues sé que soy obra tuya, regalo para los que me rodean.

Me has regalado tus dones para que me sume a tantos que con su ofrenda voluntaria y amorosa hacen visible tu presencia, y son signo atractivo de tu bondad en el mundo, cuando emplean sus manos en hacer el bien y en acrecentar la belleza.

SEÑOR Y DADOR DE VIDA, en nombre de todos los vivientes te bendigo, y te pido que no ceses de reanimar con tu soplo y con tu aliento nuestros corazones. Y sea yo testigo de tu acción discreta y amorosa, que recrea toda la tierra
(P. Ángel Moreno de Buenafuente)

lunes, 9 de mayo de 2016

LOS NOMBRES DEL ESPÍRITU SANTO - 2 -

DULCE HUÉSPED DIVINO
Espíritu Santo que, por gracia, me has convertido en casa habitada
En templo santo, en espacio sagrado, y resides en lo más profundo de mí mismo, en el más profundo centro, y aguardas a que se acallen mis voces interiores, para decirme muy quedo tu existencia. 
Te pido que no seas tan discreto, porque cabe que, distraído, violente tu estancia por aturdimiento. 
Al contemplar la verdad que me identifica, me duele vivir tan descuidado, derramado en cosas exteriores, ansiando la relación que en realidad llevo dentro.
Por mi falta de atención, aunque sea de manera involuntaria, a veces allano la presencia, sin respeto. Espíritu Santo, que solo te dejas oír cuando acallo y modero mis deseos, y agudizo el oído del corazón. Me escandalizo de las veces que convivo contigo sin estar atento, y aún más de quejarme de soledad de forma injusta, si Tú eres compañero.

HUÉSPED DEL ALMA, quiero pedirte perdón por mi inconsciencia, e ingratitud para contigo, pues si Tú mantienes tan amorosamente tu presencia en mi propio interior, ¿por qué me quejo de sentirlo vacío? 

HUÉSPED DEL ALMA, si Tú lo llenas todo, lo penetras todo, y colmas con tu presencia aún lo más recóndito de mi ser, ¿por qué ansío complementar mi afecto, y busco las migajas del banquete, cuando Tú me ofreces sentarme a tu mesa en intimidad amorosa? 

Sé que no te ausentas, por más que no te invoque, pero esto aún me duele más, porque no tiene justificación mi exilio de tu mirada, si, como dice el místico, tienes tus ojos en mis entrañas dibujados. Sé que Dios, al mirarme, te ve a ti dentro de mí, y gozo, aun sin saberlo, del trato misericordioso, del trato que me dispensa por ser, gracias a ti, imagen de su Hijo, reflejo de su mirada. 

HUÉSPED DIVINO, no te impacientes, espera a mis retornos, y aunque vuelva avergonzado, no me cierres la puerta del corazón. 

HUÉSPED DULCE DEL ALMA, déjate oír, ya sabes que cabe la sordera por excesivo ruido externo, que cabe el entretenimiento extrovertido, la mirada distraída hacia lo externo, en vez de ahondar y de gustar tu dulce compañía. 

Ven, Espíritu Santo, HUÉSPED DIVINO, consuelo que no deja hastío, amor imperecedero, amistad fiel. Pero más que venir, si estás tan adentro, déjate sentir, para que no sea descortés para contigo
(P. Ángel Moreno de Buenafuente)

domingo, 8 de mayo de 2016

LOS NOMBRES DEL ESPÍRITU SANTO - 1 -

AMIGO DEL ALMA  
Espíritu Santo, que me habitas en lo más profundo de mí mismo:  Y según la expresión de San Agustín, vives en lo más íntimo de mi propia intimidad: Tú eres Aquel que lo penetra todo y lo conoce todo. 
El salmista reza: “Señor, tú me sondeas y me conoces. Me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos penetras mis pensamientos; distingues mi camino y mi descanso, |todas mis sendas te son familiares” (Sal 138). 
Si es así, ¡cómo voy a huir de tu mirada y escapar de tu presencia! ¡Cómo ocultarte nada de mi alma, si Tú, sin que yo te lo diga, ya lo sabes y lo conoces todo! Además, eres el Tú necesario con quien pronunciar las sombras, y los deseos más ocultos, con quien gustar la moción consoladora y los sentimientos más nobles.
TÚ ERES EL AMIGO DEL ALMA, el que sabe de verdad si lo que siento es por tu gracia o por mi deseo. Pero quizá, al conocer mi deseo tú lo conviertes en llamada, bien para que descubra mi error, bien para que empeñe mi vida en seguimiento evangélico. 
 Dice el Libro Sagrado: “Un amigo fiel es un refugio seguro, y quien lo encuentra ha encontrado un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio y su valor es incalculable. Un amigo fiel es medicina de vida, y los que temen al Señor lo encontrarán” (Eclo 6, 14-16). 

Gracias, Espíritu Santo, porque reconozco que si no hubiera sido por ti, no habría tenido fuerzas para levantarme cada vez que tropiezo. Si no fuera por ti, me abandonaría en mi propia debilidad, y me encerraría en mi introversión vanidosa o depresiva.  

AMIGO DEL ALMA, aunque no puedo pedirte que vengas, pues me habitas, sí te ruego que te dejes sentir, de la manera que Tú sabes, para que en mí nunca triunfe mi egoísmo, y siempre, por tu gracia, sepa relacionarme conmigo mismo, con los que me rodean, y con el Misterio divino que me abraza. Suelo decir de la necesidad que tenemos de acudir a un puerto franco, donde se puede descargar la mercancía sin tener que pagar tasas, es decir, pronunciar el alma sin miedo al juicio, sin reproches. 
 ¡Cómo alivia cuando hay posibilidad de desahogo, y se drena la oscuridad, la tristeza, el mal deseo, el fantasma del miedo, la hipótesis fatal, la desgracia, y hasta el pecado!

AMIGO DEL ALMA, 
sé que no te asusta mi sinceridad, por el contrario, la deseas para llenarme enteramente de ti. ¡Ven, y déjame sentir que soy tu amigo, aunque reconozco que tal sentimiento es por gracia y no por mérito propio! 
 (P. Ángel Moreno de Buenafuente)

domingo, 24 de abril de 2016

"LOS SIN TECHO" ESTÁN AHÍ

Viernes, 22 de abril: Un viernes más salimos al encuentro de los hermanos que no tienen casa.
Esta sociedad nuestra inventa nuevos apelativos, aún para las realidades más duras y así, intenta paliar el drama que se esconde detrás. Por eso, se les conoce como “los sin techo”.

Sí. Allí están en la Plaza Mayor de Madrid, como todas las noches, esperando que “los Voluntarios” vayan a darles un bocadillo, un poco de café con leche, un chocolate, zumos, magdalenas, bollos etc…¡ todo les viene bien! Pero sobre todo esperan cariño, conversación, que se les escuche.
Por eso, apenas te acercas a ellos, te hablan de su situación, de su “inexistente” familia en muchos casos, de sus fracasos laborales…todo lo que les ha llevado a dormir entre cartones.
Y allí están…¡como cada viernes! ¡como cada día!

Esas vidas apagadas de los soportales de la Plaza Mayor, van tomando “VIDA” a la llegada de los Voluntarios.
Se les alegra la cara al vernos, se acercan, se emocionan cuando les llamamos por su nombre: Fernando, Angeles, Alín, José Luis, Jesús, Magdalena…

Siempre es posible entablar una conversación cálida que, en muchos casos, hemos de interrumpir porque  también otros se acercan para ser escuchados.

 La “VIDA” de los soportales de la Plaza contrasta con el inquieto bullicio de fuera, con el ir y venir de personas que pasan desapercibidas entre ellos, pisándoles a veces sus cartones “su casa”, mirando a otro lado, ¿tal vez porque quieren acallar su conciencia?
Allí, en el corazón de Madrid se descubre el gran contraste que nuestra sociedad permite y consiente:
La pobreza frente al despilfarro. 
La ropa raída frente a los trajes de fiesta. 
Un bocadillo como cena frente a unas copas innecesarias… 
Y así, un día y otro día.
Y así en la Plaza Mayor de Madrid, y en otras muchas plazas, y en otros lugares de muchas ciudades…

¿Hay alguien dispuesto a poner su grano de arena para cambiar esta situación?
¿Haremos un sitio en nuestro horario, en nuestro corazón para ellos?
¡Ánimo! "UN NUEVO SITIO DISPONED" para ellos, para “los sin techo”
                                                                                              A. Castro 

domingo, 10 de abril de 2016

¡ES ÉL! III DOMINGO DE PASCUA


En el asombro de la Pascua, este III domingo, nos invita a exclamar: 
¡Es él!
Reconocerle presente en el quehacer cotiadiano es empezar una VIDA NUEVA.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

NAVIDAD Y MISERICORDIA SE DAN LA MANO

¡¡¡ FELIZ NAVIDAD 2015 !!!
"Ha aparecido la bondad de Dios y su MISERICORDIA llena la tierra" (Tt 3,4)

Porque Dios se hace Niño en Belén,
porque nos habla de Ternura y Misericordia,
porque se acerca, casi de puntillas, a nuestro barro,
porque engrandece nuestras miserias,
poque ilumina nuestras sombras,
porque nos trasmite la PAZ y la ALEGRÍA,
por todo eso y mucho más....
a tí, seas quien seas, que hoy te acercas a mi blog,
te digo:
Canta la Navidad,
canta la MISERICORDIA de Dios, 
porque... 
"Su misericordia es nueva cada día, 
más grande que los cielos, 
que el Sol de mediodía. 
¡Cómo no adorarle, si Él es mi alegría! 
Su misericordia transformó mi vida"
 ¡ ¡ ¡ FELIZ NAVIDAD 2015 !!! 
                                                     A. Castro